Los 9 errores típicos del consultor novato

Actualizado: jun 23


¡Enhorabuena! Has superado tu primer día en consultoría con éxito, y probablemente hayas comenzado tu primer proyecto, tus primeras reuniones e incluso habrás cometido tus primeros errores en el trabajo. ¿Cuáles son los errores más comunes en consultoría? ¿Qué no debes hacer los primeros días? ¿Qué debes evitar tus primeros días?


A nivel general los errores más comunes y que no debes cometer durante los primeros días en consultoría son:

  • Ser impuntual

  • No apuntarlo todo en un cuaderno o agenda

  • Tener el móvil “demasiado” a mano y estar chateando por WA o en redes sociales

  • Leer los emails deprisa y no atender a todos los puntos que se comentan en él

  • No ser tú mismo y fingir una personalidad que no sea la tuya

  • No escucha a tus gerentes, socios, y compañeros de equipo

  • Olvidarse de los nombres de las personas que te presenten


En el Diario del Consultor, queremos ir un paso más allá e indicaros consejos que de verdad os aporten un valor diferencial. A continuación os detallamos los errores más comunes que todo consultor comete antes o después al empezar un proyecto, y que no suelen compartirse:




1) NO CONOCER A TU CLIENTE


Este es uno de los errores más comunes en consultoría y a todos nos ha pasado. Cada vez que empezamos un nuevo proyecto y no conocemos en profundidad al cliente. No importa que sea una gran marca reconocida como el Santander, Inditex, o Amadeus, en general no somos grandes conocedores del cliente, por ejemplo:

  • ¿Conocemos sus cuentas anuales? ¿Beneficio del año pasado? ¿Ratio de costes?

  • ¿Conocemos al equipo ejecutivo (c-suite)? ¿Sus nombres, sus caras, su trayectoria?

  • ¿Conocemos sus líneas de negocio? ¿En todas las geografías en las que están presentes?

  • ¿Hemos leído la memoria anual? ¿Estamos al tanto de su estrategia empresarial?


Estas son sólo algunas preguntas que prácticamente ningún consultor junior es capaz de contestar. Incluso me atrevería a decir que pocos gerentes son capaces de contestar con confianza.


La solución para conocer a tu cliente es sencilla pero difícil de ejecutar… leerse la memoria anual publicada. En ella se publica información sobre la estrategia empresarial, divisiones, resultados financieros, el comité de dirección, estructura organizativa, etc.


Si además queréis conocer a vuestro cliente directo, persona o equipo con el que trabajéis, tendréis que realizar una investigación más profunda. Tal vez online exista algo de información sobre el departamento, o sino preguntad al propio cliente, o vuestro gerente que os cuente cómo están organizados, o el rol que desempeñan en la organización.



2) COMETER ERRORES (REPETIDAS VECES)


En consultoría todos cometemos muchos errores (algunos errores personales):

  • Enviar una presentación a las personas equivocadas

  • Enviar un email sin adjunto

  • Enviar una presentación con faltas de ortografía

  • Olvidarte la corbata para una reunión

  • Llegar tarde a una reunión porque te has perdido por los edificios de tu cliente


Sin embargo como dijo Alexander Pope, “rectificar es de sabios”. Por ello debemos cometer errores, pero no podemos cometerlos dos (o más) veces.


Todo gerente o socio será comprensible con los errores de los consultores más juniors las primeras veces. Normalmente, serán menos pacientes si repites el mismo error más de una vez.



3) TENER POCO CUIDADO


Muchas veces en consultoría trabajamos a contra reloj para terminar ese entregable para nuestro gerente, y es común comer errores por no seguir unas pautas muy sencillas y no fijarnos en los detalles. Os dejamos un checklist para revisar antes de enviar cualquier entregable:

  • Ortografía. Sí, es evidente, pero ocurre el 80% de las veces que hay una o dos palabras mal escritas, sin acentos, mal traducidas, etc.

  • Formato y tamaño de los textos (sobre todo en PowerPoint).

  • Que los textos o cajitas en PowerPoint estén alineados a la izquierda o arriba, que sean del mismo tamaño, etc.

  • Que los títulos, iconos de tu consultora, y otros datos fijos, no se muevan al pasar slides (los gerentes es lo primero que ven).

  • Que los números sumen. Si incluyes un listado con números y un total, revisa que sume, hay mucha gente que hace cálculos rápidos y te recordará que no suma cuándo estés presentando enfrente de todo el equipo. Si además tienes más números en la presentación u hoja de cálculo, que cuadren unos con otros.

  • Poner la leyenda en cada gráfico o diagrama que insertes, o la fuente de cada dato.



4) NO OFRECERSE


Es normal que en tus primeros días como consultor te centres en hacer bien tu trabajo y “lo que te manden”. Además, para ser un gran consultor deberás ofrecerte a tus compañeros y gerentes. Cuando acabes lo que ten han mandado (y hayas revisado con cuidado que no tiene errores) ofrécete, pregunta a tus compañeros de equipo si puedes echarles una mano con su trabajo, si tienen algo que darte o algún documento que puedas leer.


Se trata de demostrar proactividad, ganas de crecer y sobre todo, solidaridad con tu equipo. En un post dedicado sólo a esto, os contamos cómo de diferenciador puede ser ofrecerse en tu carrera profesional… ¡y más al comienzo!



5) ASS.U.ME.


Un día mi hermano me contó que derivado del inglés, se puede hacer un juego de palabras para ilustrar los riesgos de asumir ciertas cosas en consultoría y no consultar, "asssume".


Asumimos que nuestra compañera iba a enviar ella el seguimiento y no nosotros. Asumimos que no iba a haber problemas con el proyector durante la reunión. Asumimos que se iba a entender el mensaje y todo el equipo tenía la misma información. Asumimos que nuestro trabajo será revisado por nuestro gerente y no lo enviará al cliente confiando en nosotros.


When you assume, you make an a*s of you and me”; así que tened cuidado con asumir por evitar preguntar.



6) SER UNCOACHABLE


Muchas consultoras suelen hacer hincapié en el feedback, en ser capaces de darlo y recibirlo, de mejorar continuamente. Esto no sólo nos hace crecer más rápido, sino que además, podemos evitarnos aprender “a capones” cuándo hacemos mal las cosas. Por eso, en consultoría es fundamental el feedback.


Igualmente importante es saber recibirlo, sobre todo, cuándo es negativo. Las personas que cometen los mismos errores una y otra vez, que no prestan atención a las recomendaciones de sus gerentes, y que desoyen los consejos que se les dan, suelen considerarse “uncoachable”. Y es uno de los mayores defectos que puede tener un consultor. Puesto que no sólo limita su crecimiento, sino que además le hace difícil de integrar en los equipos.



7) NO CONOCER “LA JERGA”


En consultoría como en muchas industrias se utiliza mucha jerga interna sobre varios conceptos, MECE, top-down, value added, time report, cargable, staffer, etc. Para todos aquellos suscritos a nuestra newsletter podéis consultar mucha de la nomenclatura, conceptos, y terminología en el ABC del Consultor.


Os dejamos nuestra selección de la nomenclatura más habitual:

  • Fast track: En muchas consultoras a las personas que destacan y tienen mayor potencial, se les premia con carreras más rápidas (fast tracks). Esto significa que tienen formaciones especiales, pueden saltarse años de carrera, etc. Suele ofrecerse al 1-5% de cada promoción. ¡Esperamos que con el Diario del Consultor podáis ser ese 1-5%!

  • Kilometraje. Una de las grandes ventajas de la consultoría son los kilómetros que te dan en ciertos proyectos por desplazarte (depende de dónde esté el cliente relativo a tu sede). También en muchas consultoras te conceden dietas (per diems) para gastos de comida cuándo estás en cliente.

  • RFP (Request for Proposal). Las propuestas son documentos que envían los clientes como petición de servicios a las consultoras. Detallan objetivos, alcance y qué necesitan que la consultora realice. Cuando se reciben, suele implicar el principio de una semana muy dura ya que las RFPs se completan (normalmente) en menos de una semana.

  • Value based. Ciertos proyectos en consultoría son vendidos como “value based”, es decir, que son proyectos en los que la consultora cobra según los beneficios materializados por el cliente. Por ejemplo, en un proyecto de mejora de costes, por euro que se ahorre el cliente, el consultor se lleva el 50%, y si no hay mejora, la consultora no cobra.


¿Cómo evitar no conocer la jerga? Preguntado, leyendo o investigando fuentes públicas. Hablad con vuestro gerente ,seguro que tiene algún manual de cuándo el/ ella fueron becarios.



8) ALARGAR TU CURVA DE APRENDIZAJE


Al comenzar en consultoría, sobre todo si es tu primer trabajo tendrás infinitas dudas sobre el mundo profesional, sobre el día a día, sobre tu proyecto, el cliente, etc.


Por eso es fundamental no alargar tu curva de aprendizaje de manera innecesaria. Esto quiere decir que debemos ser capaces con esfuerzo, de acortar conocimientos que nuestros compañeros más experimentados ya tienen. Casi todo se aprende leyendo, así que según sea vuestra industria pide documentación y lee todo lo que puedas. Sobre todo al principio, que es cuándo tendrás más huecos para aprender:

  • En banca y seguros; existen infinidad de normativas y regulaciones publicadas que rigen el sector

  • En operaciones, probablemente te puedas leer Seis Sigma, Just in Time, Kaizen, o manuales operativos

  • En marketing, seguramente puedas investigar campañas comerciales o publicaciones antiguas

  • En tecnología, existen infinidad de manuales, políticas de seguridad, y nuevas tecnologías por investigar

  • En recursos humanos, siempre hay gente con ganas de mejorar la empresa y que buscan la manera de hacerlo, hablad con ellos



9) NO APRENDER CADA DÍA


Los grandes triunfadores, inversores, y multi-billonarios coinciden en que debemos aprender más cada día, mejorar un poco. La consultoría te ofrece infinitas posibilidades de aprender y de crecer, ya sea en vuestro proyecto o con iniciativas internas de vuestra consultora.


Por eso es fundamental crecer y aprender en cada proyecto. ¿Estás en un proyecto técnico y te toca programar? ¡Genial! Estás aprendiendo, sobre todo a programar que es una habilidad fundamental. ¿Estás en un proyecto desafiante y retador? ¡Estupendo! Estás aprendiendo a sobrevivir en proyectos duros.


Y sobre todo, la consultoría es un mundo sacrificado y con muchas recompensas, por ello te debe gustar y debes disfrutar lo que haces.


¡Suerte!





Diario del Consultor

¿Te ha gustado el artículo?

Subscríbete a la newsletter semanal y recibe en exclusiva nuevos consejos y lecciones aprendidas para ayudarte a ser mejor consultor.

Te aseguramos que tu email no será compartido con terceros ni tampoco te enviaremos spam.

Una web de Álvaro San Juan

DiariodelConsultor © 2023

Política de Privacidad